Mascarillas Béjar: "Haremos turnos de 24 horas para fabricar un millón de mascarillas diarias"

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España apenas producía mascarillas cuando comenzó el coronavirus impactó en España, lo que imposibilitó en un primer momento el acceso a este producto vital para toda la población. Sin embargo, algunos visionarios se movieron rápidamente para comenzar a fabricar estas protecciones. Una de las empresas fue que dio el paso fue Textiles Sánchez, que aprovecharon su experiencia para lanzarse a fabricar mascarillas.

¿En qué momento decidís empezar a fabricar mascarillas?

A mediados de febrero aproximadamente empezamos a plantearnos nuevos proyectos, por el pulso que teníamos de la situación de China, y que el nuevo camino iba de la mano de la mascarilla como elemento esencial futuro de la economía mundial. Solo con sentir como se estaba gestando en Asia con el crecimiento (en China y también en Corea) de la preocupación por el Covid-19 y el uso recomendado, y también obligatorio en algunos países, de la mascarilla en la población, decidimos que este era un camino muy recomendable para complementar nuestra unidad de producción. Con los meses de marzo y abril hemos constatado que no es solo un complemento estacional, es una vía productiva casi estructural que ha venido para ser parte de un tiempo importante de nuestra vida social.

¿Qué cambios tuvisteis que hacer para empezar a fabricar mascarillas? ¿Necesitasteis máquinas o material nuevo?

El principal elemento básico estructural fue buscar la forma de producción: buscar nueva maquinaria; junto a ella todos los componentes que se necesitan para fabricar las mascarillas quirúrgicas de nivel II con máxima filtración que queríamos (y de hecho ya hacemos) fabricar. Para ello buscamos los mejores tejido, preparamos todas las certificaciones, creamos la marca, los diseños corporativos, el packaging, todo la imagen de la firma etc.

"Como empresario familiar de larga tradición, es un orgullo hacer país y sentir que España vuelve a tener industria"

¿Habéis podido conseguir todo lo necesario en España?

Por desgracia las maquinas que podemos conseguir entonces, y ahora también por precios y tiempos, son de fuera, procedentes de Asia. Mientras el tejido, la única compañía que lo hacía en Europa era Sniace y entró en concurso hace unos meses. Asi que hemos tomado dos vías: una traer el tejido de fuera mientras, y la segunda es ir meditando como reactivar la producción también de tejido especializado en España.

¿Es muy caro el proceso?

Si lo quieres hacer bien, sí, las inversiones son altas, el personal tarda en formarse y todo requiere su tiempo. El resultado merece la pena porque como empresario familiar de larga tradición, es un orgullo hacer país y sentir que España vuelve a tener industria. Estoy completamente de acuerdo que la necesidad de tenerla en nuestro territorio y hacernos menos dependientes de terceros países, sobre todo de fuera de la UE, es vital en nuestra economía y también como sociedad.

¿Cuáles son las principales dificultades que os habéis encontrado?

La compra de tejidos, este proceso ha sido farragoso y difícil, además de caro, puesto que China dejo de autorizar la venta de este tipo de textiles fuera de sus fronteras para evitar competencia (la excusa era para proveer sus fabricas antes la emergencia sanitaria posible con rebrotes, la realidad es otra) Además asi conseguía obligar al mercado a comprarles a sus fabricantes directamente.

La otra gran dificultad ha sido el mantenimiento de las maquinas, pues no había personal especializado y hemos tenido que reconvertir profesionales del sector textil para que aprendan a manejar estas maquinas

¿Con qué apoyos habéis contado?

Estamos muy agradecidos al ayuntamiento de Béjar y a la Comunidad de Castilla y León; aunque por ahora no hemos usado ayudas públicas, las estamos tramitando, porque además de la maquinaria, hemos tenido que reformar nuestras instalaciones con un coste en obra muy importante, y todo ello desde el esfuerzo personal y familiar.

Mascarillas quirúrgicas fabricadas en España

¿Cómo ha afectado a la plantilla? ¿Ha sido fácil la reconversión?

Nuestro personal es ya desde hace años de la familia, maravilloso. Se han adaptado fantásticamente bien y en Béjar tenemos una gran gente, cualificada, trabajadora y con ganas de sacar el pueblo adelante, con lo que las facilidades han sido las mejores.

¿Qué capacidad productiva tenéis?

En estos momentos estamos fabricando 150.000 diarias, pero a partir del 8 de junio estaremos en un millón diario. Es decir, 30 millones al mes. Estamos preparando, para ello, turnos de 24 horas los siete días de la semana y hemos realizado una inversión en nueva maquinaria que completará hasta en 6 las máquinas de producción de mascarillas. Queremos ser la fábrica más grande de Europa por producción y en calidad.

Además en breve comenzamos a probar las maquinas que fabrican FPP y esperamos en Julio poder ofrecer 100,000 diarias de las FPP2 y FPP3, para ir creciendo mes a mes.

En junio también queremos comenzar con guantes, aunque nos está costando poner a funcionar como debe la maquinaria, pero estamos arriesgando en esa línea también. Y finalmente destacaremos que el objetivo es industrializar el país en algo tan básico como los productos textiles sanitarios, no podemos depender de otros países al 100%, por lo menos Europa no se lo puede permitir, y esta crisis sanitaria grave lo ha demostrado.

Apostasteis desde el principio por la venta online, ¿por qué? ¿Qué dificultades entraña este medio?

Nos encanta la venta online, llevamos mucho tiempo con nuestra línea de almohadas www.profundosueno.com vendiendo para Amazon, etc. y sabemos que funciona muy bien. Pensamos además que lo ideal era hacer llegar el producto directo al consumidor, es mucho más complejo y logísticamente más difícil, pero así ayudamos a más gente que lo necesita en unos momentos tan difíciles.

Con la pandemia, han crecido las compras online, colapsando por momentos las empresas de reparto. ¿Cómo os ha afectado?

La verdad que nos ha afectado mucho, pero con algo de paciencia de los clientes, hemos suministrado todos los pedidos. Aún así es cierto que algunas personas llegan a un nivel de exigencia o agresividad que no logramos entender. Por desgracia estamos en estado de alarma sanitaria y conlleva unos meses de saturación de las redes de mensajería con todas sus compañías y en todo el país. Hemos sufrido muchísimo viendo que no podíamos hacer nada con ciertos plazos, y encima el proveedor de mensajería tiene a la ley de su parte en este estado de alarma.

¿Qué papel juegan las redes sociales para vosotros?

Las redes sociales son un vehículo de comunicación esencial en el siglo XXI, no solo para llegar directamente y con libertad de mensaje a los consumidores potenciales, sino también un mecanismo para fidelizar su confianza. Es también un pulso de opinión constante donde podemos ir conduciendo cada estado de animo, sensación de nuestro producto en su parecer, y desde luego un modo de estar comunicados con todos los clientes al minuto con imagen, audio y sonido. La verdad es que es el mejor vehículo del mundo para saber qué, cómo, cuándo y para qué quiere alguien algo y con ello podemos crecer en todos los sentidos: cantidad, calidad, aspecto, cuidado de la entrega, packaging, sensaciones del producto al recibirlo , alegría, enfado, tristeza... y son un mecanismo, además, para publicitar nuestro producto con emoción, algo que en la publicidad tradicional no siempre es fruto de un dialogo con el consumidor, sino de una percepción individual , unas veces acertada y otras no.

"La industria en España fue muy importante y la hemos dejado entre todos caer"

Los efectos sanitarios del coronavirus van remitiendo, y en algún momento desaparecerán. ¿Cómo creéis que va a afectar a vuestro negocio? ¿Seguiremos comprando después mascarillas? ¿O tenéis otros planes?

La idea es que el negocio se quede, cuando pase la pandemia (ojalá sea pronto) el sector sanitario continuará comprando mascarillas y si podemos abastecerles desde España, a precios muy similares a los chinos y con mejor calidad, más seguridad, etc. pensamos que nos compraran a nosotros y que nuestra empresa y marcas tendrán un futuro en toda Europa y en el mundo.

Sois grandes defensores de la reindustrialización de España. ¿Creéis que el desabastecimiento de ciertos productos durante esta crisis puede impulsar este movimiento?

Nuestro partner cree que la única manera de ayudar a que la disponibilidad de productos crezcan es creando empresas, y la industria en España fue muy importante y la hemos dejado entre todos caer. Desde el dumping chino de 2005, tras la caída de aranceles, y por culpa de todos los gobiernos se ha relajado hasta desaparecer más del 60% de la producción de bienes de consumo y bienes esenciales de España. Pero también es cierto que los empresarios tenemos mucha culpa en este proceso. Era mucho más fácil en aquel momento, cómodo fabrica fuera y ser distribuidores que seguir pelando con nuestras fábricas. Creo que esta pandemia nos está sirviendo a todos para darnos cuenta que fabricar cerca de nuestros clientes es una gran ventaja.

No sólo productos esenciales, sino todo tipo de productos, desde ropa, maquinaria, textil... todo podemos hacerlo practicante igual de competitivo que en cualquier país del mundo, si el Gobierno, los sindicatos, la patronal y la investigación se unen.

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